El piercing en el lóbulo de la oreja fue probablemente el primer intento de perforación corporal de la historia del piercing. Su uso tiene raíz en tiempos antiguos por medio de culturas tribales. Se supone que esas tribus estimaban mucho el poder del metal, pensando que era un material que les aseguraba un a protección contra los espíritus malignos y por eso se perforaban las orejas.
El piercing de oreja es sin duda el más común de todos los piercings, tanto de un punto de vista histórico como geográfico.
Existen varios tipos de piercings para la oreja: el helix, el tragus, el industrial, el snug, el daith, etc. Se pueden llevar muchos modelos diferentes en la oreja. Se usan generalmente piercings de 1.2mm de grosor del tallo y de todas las formas: barbell, banana, espiral, anillo, aro etc.

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