Si te animaste a perforarte el ombligo en tu adolescencia… ¡Bienvenida al club!

Cuando estaba en prepa, la moda de los piercings estuvo fuertísima. Ninguna de mis amigas salimos ilesas… Hubo incluso las que se pusieron tantos piercings que peligraban a la hora de pasar por seguridad delos aeropuertos.

Mi mejor amiga y yo decidimos ponernos uno en el ombligo… Juntas porque así somos más valientes, y agarraditas de la mano para no llorar.
Muchos años después ella se arrepiente de su decisión mientras que yo sigo feliz de la vida con mi ombligo agujerado. El otro día mientras recordábamos ese momento en el que nos hicimos el primer hoyito por elección propia nos reíamos de estas situaciones que sólo las chicas con piercings en el ombligo van a entender:

1. Tener que quitártelo a la mitad del día porque tu pantalón a la cintura no te permite moverte sin jalarlo.

2. Dejarlo olvidado en una bolsa y tener que sacar todo el contenido para encontrarlo 3 días después con el miedo de que se te cierre el hoyito.

3. Vivir con miedo a que se te cierre el hoyito para darte cuenta, meses después, de que ese hoyo vivirá contigo hasta que te mueras.

4. Tener una relación de amorodio con tu arete y tus jeans a la cintura.

5. No saber en qué parte exacta de tu abdomen debes acomodar los leggins para no jalarte el arete.

6. Ver los aretes súper lindos con cositas que cuelgan y pensar… ¿Quién se puede poner eso y no quedarse atorada en el primer suéter que se intenten quitar?
7. Claro… haberte jalado un piercing con colguijes en algún momento de la vida para poder entender que esos se ven súper lindos en la vitrina pero jamás en tu panza.

8. Sentirte atraída por los diseños más locos de las tiendas de piercings y tener uno de bolitas lisas de metal.

9. Preguntarte cómo se verá cuando estés embarazada…

10. La mirada de un chico cuando te levanta la blusa y te dice ¿tienes un piercing en el ombligo? Mientras te observa con ojos de lobo feroz.

Origen: Cosas que todas las chicas con piercings en el ombligo entenderán | ActitudFEM