Ante todo, si en casa se decide que puede hacerse el piercing, hay que acudir a una persona que sea profesional de body piercing, y a un local que siga todas las medidas de seguridad y de higiene que la ley establece. Informaros antes de ir, o visitar varios sitios donde los hagan, para poder escoger sin luego encontrarse con sorpresas.

Aunque estos temas están bastante controlados, y pasan sus controles de sanidad, deben tener su material de un solo uso, y una serie de normas que hay que seguir para poder realizar las perforaciones, y por supuesto la persona que lo realiza debe estar formada.

Cuidados que requiere el piercing

– Lávate bien las manos con jabón antes de tocarte el piercing.
– Debes intentar llevar el piercing al aire, según la zona será más difícil, pero se curará mucho antes si está ventilado.
– Debes tener especial cuidado con la ropa que vaya a estar en contacto con el piercing, tanto de cama, como la nuestra, debe estar muy limpia, y a ser posible de algodón.
– Lávalo normalmente con agua y jabón normal con tu ducha diaria.
– Ten cuidado de no engancharte con la ropa, pues podrías dañarte.

Posibles riesgos de los piercings

Pueden ocasionar infecciones: leves en las que no se perdería el piercing, o más graves, en las que deberías quitarte el piercing.

Si ves que el piercing supura, o está muy rojo por la zona, o te molesta, mejor es que consultes donde te lo han hecho, o vayas al médico, para detectar una posible infección.

Debemos recordar que hacerse un piercing no tiene por qué ser peligroso, pero que no deja de ser una herida, que debe cicatrizar, y que debemos cuidar para que no se nos infecte.

La decisión del piercing

Una vez hablados los posibles riesgos, los cuidados que conlleva, o de qué forma se pagará el piercing, también podemos explicar a nuestros hijos nuestra postura. Si realmente nos gusta la idea o no nos hace ninguna gracia.

Piercing en la lengua, uno de los más comunes

Estos temas son muy personales, y cada uno establece sus normas de educación o sus límites. Quizás en un hogar no dejarán hacerse un piercing a sus hijos si estos no obtienen buenos resultados en el instituto. O puede que en otros hogares, a pesar de suspender todo en clase, les dejen llevar el piercing.

Todo depende de lo opinión de los padres, de su manera de educar, de sus gustos, o de su cultura.

Si se decide que sí, posiblemente tu hijo/a estará muy feliz, y podrá hacerlo junto a ti, en tu compañía, y confiará en ti si se le infecta, o si le molesta.

Si se decide que no, posiblemente se lo acabe haciendo igualmente, lo digo por propia experiencia, pues no hay nada más atractivo para un adolescente que tus padres te prohíban algo… Entonces puede ser mucho peor, pues irán a cualquier lugar a hacerse el piercing, puede que falsifiquen la autorización, y en definitiva están mintiendo a la familia, y ya tenemos un conflicto creado.